El cáncer ocurre cuando las células en alguna parte del cuerpo comienzan a crecer sin control. Las células normales se dividen y crecen de manera ordenada, mientras que las células cancerosas no lo hacen. Éstas continúan creciendo y desplazando a las células normales. Aunque existen muchos tipos de cáncer, todos tienen en común un crecimiento incontrolable de las células.

Los diferentes tipos de cáncer pueden comportarse de manera muy distinta. Por ejemplo, el cáncer del pulmón y el cáncer de seno son dos enfermedades completamente diferentes, crecen a distinta velocidad y responden a distintos tratamientos. Es por esto que las personas con cáncer necesitan recibir un tratamiento dirigido a su tipo específico de cáncer.